SAN RAFAEL

HABITANTES PRIMITIVOS

Los indígenas del sur mendocino formaron varias tribus que se diseminaron, antes y después de la llegada de los conquistadores por las llanuras y la pedemontaña. Los PUELCHES, PEHUENCHES Y MAPUCHES eran rebeldes y combativos; fuertes para la resistencia, hábiles jinetes por lo que asimilaron nuevas estrategias de guerra en el desierto, conocían los pasos cordilleranos como la palma de sus manos, al hombre blanco le costaba introducirse en estos lugares y muchas veces hacerlo le significaba la muerte.
No eran fáciles de convencer con dialécticas, ni con cuentas y collares de vidrio como ocurría en otras partes del País, las luchas sangrientas en los alrededores del legendario Fortín San Rafael del Diamante, son ejemplos de su carácter belicoso.
Su belicosidad se debió ante nada a la llegada de hombres ajenos a su hábitat, combatieron al invasor porque sabían que estaban defendiendo lo suyo, lo que recibieron como herencia desde tiempos inmemoriales; pero más allá de sus condiciones para la guerra, los aborígenes dejaron huellas en su cultura. Las pictografías de El Escorial, las escrituras en las cuevas malargüinas, los dibujos en las rocas de cara al sol y los diversos hallazgos, son muestras que nos quedan de esos pueblos que habitaban el sur mendocino.

ANTECEDENTES CULTURALES

De las altas cumbres cordilleranas el agua de las nieves derretidas riega las áridas tierras de promisión, de ellas beben los pueblos cazadores nómades y algún otro sedentario agricultor. El maíz indígena señorea con su esplendor en la agreste tierra virgen, que está a la espera de la mano del progreso. Bajo estas humildes circunstancias nació SAN RAFAEL DEL DIAMANTE el 2 de abril de 1.805.
A partir de 1.650 los MAPUCHES en sus permanentes intercambios y correrías van acumulando a los pueblos nativos, ganando para sí un extenso territorio. Expediciones punitivas, tras ello y sus allegados culturados, partían de Mendoza o del Fuerte de San Carlos, la frontera sur no cumplía plenamente con sus objetivos ante los ataques de los grupos indígenas, integrado por AUCAES ó MAPUCHES y pueblos araucanizados. La visionaria política del MARQUES RAFAEL DE SOBREMONTE, hacen extender la frontera hacia el sur de cuyo, está fue la causal de iniciar los preparativos a orillas del río Diamante y luego de un amistoso acuerdo parlamentario con los indios amigos PEHUENCHES se construye un FUERTE de adobes y barro, con cimientos y pisos de piedra. Intervienen en la empresa fundadora el portugués DON MIGUEL TELLES MENESES, como comandante en Jefe de la Frontera y del Fuerte de San Carlos; el teniente de blandenges DON ESTEBAN HERNANDEZ, el Capitán de las Milicias DON SANTIAGO DEL CERRO y ZAMUDIO, el ingeniero Científico JOSE SOURIERI DE SOUILLAC y más de 100 hombres e indios amigos.
La Fortaleza de San Rafael estaba ubicada 60 varas de la margen izquierda del río Diamante, teniendo forma cuadrada, cerrada por paredones de adobón de 4 varas de ancho por 6 de alto. En cada una de sus esquinas ostentaba un cubo de 8 metros de lado, que tenían como objeto permitir a los guardias vigilar desde lo alto montados en sus caballos. El Fuerte estaba artillado con algunos cañones y poseía arriba de los murallones, parapetos de defensa. El viejo fortín de avanzada del desierto resistió malones y fueron muchos los hombres y mujeres que murieron en el intento colonizador. Por más de 70 años se convirtió en un bastión de la civilización, protegiendo a quienes venían al valle con sueños de progreso, río abajo donde todo estaba por hacerse.
Apenas se establecieron las bases para la fundación del nuevo Fuerte, el Virrey SOBREMONTE designa a FRAY FRANCISCO INALICAN para que acompañe al Comandante de las Milicias urbanas, MIGUEL TELLES MENESES en esa misión conquistadora y evangelizadora.
El Padre INALICAN había nacido en Chile y era de origen Araucano, se ordenó sacerdote en el año 1.795 en el Convento Máximo de Nuestra Señora del Socorro en el Ciudad de Santiago a los 23 años. Nueve años después llegó a Mendoza instalándose en el Convento de San

SAN RAFAEL

Francisco, para ejercer de Maestro de gramática, actividad que debe suspender cuando le llega la orden del Virrey que lo incluyó en la expedición militar de TELLES MENESES. Su participación en la expedición responde al hecho de que siendo de origen araucano dominaba esa lengua, lo que facilitaba enormemente comunicarse y entenderse con los caciques.
Su vida en el Fortín fue de verdadero virtud y ejemplo, aconsejaba a los blancos e indios, allanaba las dificultades de la lucha, enfrentando los problemas que sufrían los conquistadores en su inserción en la zona inhóspita y desconocida y por otro lado evangelizaba a los indígenas. La nueva defensa amurallada emplazada en la margen norte del río Diamante, sirvió de atractivo a numerosas familias allegadas a los soldados del Fuerte y más adelante a los que en busca de porvenir ponían simientes de prosperidad en el lugar, el estrecho valle fue convirtiéndose en un pequeño vergel. A partir de 1.875 y cuando la tierra había sido librada de escollos comienzan a llegar oleadas de inmigrantes italianos, franceses y españoles. Por ello, surgen las COLONIAS FRANCESAS, ITALIANAS Y ESPAÑOLAS, se había dado lugar a una etapa de colonización agrícola - ganadera.

EL NUEVO SAN RAFAEL DEL DIAMANTE

La Villa 25 de Mayo poco a poco se convertía en Vieja Villa ya que en OCTUBRE de 1.903, la Provincia declara el asiento de las autoridades comunales en la cabecera de la COLONIA FRANCESA, con bríos y ceremonia en noviembre de ese mismo año, el FERROCARRIL hace su entrada triunfal en la futura Ciudad. Un trazado armónico, con sus cuatro grandes avenidas, con algunos bulevares, lugar para plazas y recreos, van perfilando el centro urbano. Hoy San Rafael, es uno de los polos más importantes del centro-oeste argentino.


LOS PIONEROS

Demandó tiempo y esfuerzo imponer las ideas y conocimientos que el progreso imponía a través de aquellos hombres y mujeres que venían de Europa. No fue fácil conquistar el desierto, San Rafael nació al amparo de los fundadores, pero fueron los pioneros quienes con su empuje lograron el crecimiento de la región.
INGENIERO JULIO GERONIMO BALLOFFET: nacido en Saint Ettiene, Francia el 9 de Julio de 1.831, su vida en San Rafael del Diamante tuvo participación activa en el desarrollo agrícola pastoril y económico, sumando a ello la aplicación de sus conocimientos profesionales, en mensura, trazado urbanístico de la actual Ciudad. El Ing. Balloffet contrae enlace en AURORA SUAREZ, hija del primer propietario de todas las tierras de San Rafael, decide afincarse en la zona a pesar de las innumerables dificultades que presentaba instalarse en un lugar semidesértico y alejado de otros centros poblados, constituye el FORTIN AURORA, junto al río Diamante, con el objeto de proteger a la población de periódicos ataques indios y de numerosos cuatreros que asolaban la región. Proyectó e hizo abrir la calle que hoy lleva su nombre y aconsejó plantar a ambos costados álamos. Fue el autor, además del trazado de la nueva VILLA DEL DIAMANTE, puso en venta esos terrenos y llegó a ver como se formaba Cuadro Nacional.
En el año 1.880 conoce a RODOLFO ISELIN en París y lo invita a invertir su capital en la adquisición de tierras en nuestra zona. Posteriormente Balloffet se radica en San Rafael, en 1.884 esta vez en forma definitiva, dirige entonces personalmente los trabajos de rectificación de los canales Cerrito y Toledano, poniendo a disposición de la gente del lugar sus valiosos conocimientos de ingeniería.
El 12 de setiembre de 1.897 fallece mientras mensuraba los campos de Domingo Bombal. Sus restos luego de ser sepultados en el cementerio de la Villa, son trasladados años después al Cementerio de esta Ciudad.
RODOLFO ISELIN: es indudable que la historia de San Rafael actual pareciera girar alrededor de la influyente figura de Don RODOLFO ISELIN. Es que a partir de su presencia en las tierras que adquirió de doña Aurora Suárez y don Julio Balloffet, esta zona tuvo un cambio rotundo. Nacido en El Havre Francia, proveniente de una familiar de alcurnia de ese País, llega a San Rafael en el año 1.884. A partir de allí basándose en su creatividad y especialmente en su poderío económico, la zona se desarrolla de acuerdo a sus propuestas. Es hábil e inteligente para los negocios, si bien es cierto que su intención de progresar y mantener su condición de principal propietario, no deja de observar lo que ocurre a su alrededor, en los nuevos asentamientos Iselín trata de conseguir voluntades, maneja influencias a nivel provincial, de tal manera que su radio de acción supera los límites locales, se propone no descansar hasta lograr que su COLONIA FRANCESA sea la nueva cabecera departamental, junto a su esposa MATILDE WINSLOW, se constituye en el eje social y cultural de la región. En su señorial casona del canal Cañada del El Cerrito (que todavía se levanta imponente en lo que es la ex bodega La Abeja), recibía a lo más grande de la sociedad de la época. A medida que la COLONIA FRANCESA prosperaba, Iselín comienza a donar parcelas para la ubicación de los distintos organismos y entidades como construcción del edificio municipal, la policía, el correo, la escuela, el trazado de nuevas calles, etc., precisamente la donación del terreno para la nueva comuna, le permite que los ediles de entonces lo designarán con el nombre de Bulevar Iselín a la calle que iba del carril Donoso (Avda. Mitre) hasta la estación del Ferrocarril, es decir lo que es hoy la avenida San Martín. Posteriormente realiza su sueño: LA COLONIA FRANCESA se convierte en un pueblo floreciente y luego en cabecera departamental y finalmente logra la llegada del ferrocarril.
Su agitada vida lo conduce a separarse de su esposa y vuelve a casarse con una joven francesa muchos años menor que él, lo que le acarrea graves disgustos, el desaire de sus amigos, los comentarios reprobatorios de sus allegados, lo decidieron a vender sus propiedades y retornar a su Francia natal, volvió a los pocos años pero no pudo superar la nostalgia de los años vividos y regresa a Francia. Fallece en París en 1.930, aquel millonario, aquel hombre tocado por la magia de la fortuna, pasó sus últimos años en París subsistiendo gracias a la venta de flores que realizaba en el centro de esa Ciudad. Su triste final no le quita el mérito de haber sido el principal propulsor del progreso departamental, consideramos que rescatar su figura con los defectos y virtudes que tuvo, es la mejor manera de rendir culto justo y merecido.
DR. TEODORO J. SCHESTAKOW: terminaba el mes de diciembre de 1.889, cuando el Dr. Schestakow ingresaba en la volanta que lo trajo desde la Ciudad de Mendoza a la finca del principal propietario de la Colonia, Dn. Rodolfo Iselín quién había gestionado su venida. Allí es recibido en medio de las cálidas bienvenidas por los presentes, la mayoría de nacionalidad francesa, entre los que se encontraba Pedro Matile que tenía su casona frente a la de su compatriota en el entonces carril nacional, en poco tiempo el médico nacido en Kasán- Rusia, se hace conocer entre la población, especialmente entre los paisanos y los habitantes de las zonas rurales. Con la ayuda de Iselín, instala un pequeño botiquín en el Hotel Unión donde le ceden un habitación contigua y allí recibe a sus pacientes; meses después y ante el incesante número de enfermos que lo visitan, levanta un consultorio con una salita de internación en los predios donde se ubica actualmente el Banco de la Nación, terreno que era propiedad de Iselín. La vida del Dr. Schestakow ha sido azarosa, luchador incansable, procuraba obtener mayores conocimientos de la medicina apropiados a su entorno, inculcaba en los pobladores mayores prácticas del aseo y la higiene, aconsejaba hervir el agua para el consumo al igual que las verduras. Se aventuraba por alejados parajes para llevar alivio a los que sufren. En su viejo caballo Corcuncho atraviesa el caudaloso Diamante, por los vados menos peligrosos y de esta forma va ganando fama de ser el médico del pueblo. Epidemias como la Difteria y la Fiebre Tifoidea cobran muchas vidas, entre ellas la de Juanita, quinceañera hija de Iselín, la de los 3 hijos de Pedro Matile y decena de jóvenes y niños, obligando al Dr. Schestakow a afrontar la situación con inventiva y denuedo.
El mismo preparaba soluciones y vacunas apelando a la colaboración de las familias más adineradas de la Colonia y utilizando las últimas técnicas y elementos que la precaria situación le permitía, de esta manera logra salvar cientos de vidas.
En la actualidad el Hospital regional y de alta complejidad de San Rafael, lleva su nombre.
CURA MARCO: paso a la historia con ese nombre, no es una irreverencia llamarlo así, porque el mismo pedía que así lo llamaran. Había adquirido tierras en la zona de Las Paredes y allí construyó su vivienda y la de quienes trabajaban en esa finca, él gestiona la llegada a San Rafael de los primeros inmigrantes italianos, haciéndose cargo de la estadía y poniéndolos a realizar tareas agrícolas, sin embargo la situación es difícil y lo obliga a desprenderse de propiedades, pero dejó abierto el camino para el progreso.
COMANDANTE JOSE ANTONIO SALAS: este Comandante que por disposición del Gobierno Nacional había preparado los potreros necesarios para el abastecimiento y descanso de las tropas que marchaban rumbo a la conquista del desierto, se afinca en la zona y funda en las cercanías los cuarteles en el Distrito de Cuadro Nacional. A esa guarnición llega el legendario 7 de Caballería que marcó toda una época en la vida política, social y militar de San Rafael, este departamento le debe mucho a este pionero, cuya casona es el símbolo de un tiempo en el que se necesitaba valor y trabajo para sobrevivir.
Entre otros pioneros podemos mencionar: DOMINGO BOMBAL, ISAAC ESPINOLA, JOSE TOLEDANO, ARTURO BLANCO, DEOCLECIO GARCIA, JOSE SOTO, BERNARDINO IZUEL, SOTERO ARIZU Y JOSE SAEZ, entre otros que fueron hombres que ayudaron a consolidar el desarrollo departamental, sus obras quedan de ejemplo para imitar.
JUAN PI: gracias a su profesionalismo y profundo cariño por la tierra que lo recibió con los brazos abiertos en los albores del siglo, los sanrafaelinos podemos contar con fotografías que son verdaderos testimonios históricos, las que ilustran constantemente publicaciones que hablan de nuestro pasado. Porque JUAN PI y su obra tuvieron características especiales, retrató todo con un sentido testimonial e histórico en esa Colonia Francesa risueña y colonial. Sus calles, sus arboledas, sus antiguos edificios, las vendimias, los transportes, los vecinos y la gente de todos los oficios y los personajes que pasaron por la mira de su máquina. Este es el pasado de nostalgia que le debemos a este pionero de la fotografía, sin lugar a dudas que Don Juan Pi merece un lugar de importancia en la galería de los protagonistas que hicieron y ayudaron a cimentar la grandeza de San Rafael y ese merecimiento deberá plasmarse en un paseo en un paseo público, en una calle o en algún lugar donde su nombre y su figura sean ejemplos para las actuales y futuras generaciones.

LLEGADA DEL FERROCARRIL
Sin lugar a dudas que la llegada del Ferrocarril cambió la historia de San Rafael, el anhelado proyecto se concretaba después de varios tropiezos, durante meses se había esperado el acontecimiento. Los medios periodísticos se encargaban de mantener el interés de la población y de crear expectativas, el traslado de las autoridades municipales que por entonces residían en la Villa, a la recientemente declarada cabecera departamental, COLONIA FRANCESA significó un duro golpe para los tradicionales habitantes de la zona, muchos de los cuales vislumbraron que el Ferrocarril significaba progreso para el nuevo San Rafael en desmedro de la vieja Villa.
El 17 de octubre de 1.903 el diario Los Andes comunica la fecha definitiva de la inauguración oficial de la nueva rama del Ferrocarril, acontecimiento éste que se anunciaba para el 8 de noviembre del mismo año.

TROCHAS DEL PROGRESO
El vecindario comienza a planificar los preparativos de los festejos que darían lucimiento al gran suceso, los informes periodísticos de la época destacan que a partir del 31 de octubre se repartían las invitaciones, las personas invitadas debían confirmar su asistencia con anticipación, motivado esto por el limitado número de pasajes y la necesidad de proveer el alojamiento a los visitantes a San Rafael. Fácil es comprender la expectativa de un pueblo del interior del País ante este gran acontecimiento que el progreso generaba. San Rafael no podía estar ausente en este nuevo despertar, el que le significó un rápido y vertiginoso crecimiento.
El día 8 de noviembre de 1.903 a primera hora partía el tren expreso de la estación Las Catitas a bordo del cual venía el Ministro de Obras Públicas de la Nación, Dr. EMILIO CIVIT, el Obispo de Cuyo Presbítero MARCELINO DEL CARMEN BENAVENTE, el administrador de la Empresa Ferroviaria Sr. SAMUEL HALE PEARSON, el representante HUGHES LOVEDAY, miembros de la comitiva del Gobernador de San Juan General ENRIQUE GODOY, el Jefe de la División Cuyo del Ejército General IGNACIO FOTHERINGEN y algunos empleados de la Dirección de Ferrocarriles, mientras tanto los habitantes de San Rafael, sin distinciones formaban corrillos con sus vistosos trajes. Grupos de paisanos deambulaban por las calles de la Colonia, haciendo recorridos con carruajes o jineteando los mejores caballos con sus monturas engalanadas. Desde la futura estación terminal de trenes hacia el actual centro geográfico de la Ciudad, lo que es hoy la Avda. San Martín, se desplazaban los habitantes en su ansiada espera, ante el arribo de la máquina de hierro. A las cuatro de la tarde llega la comitiva desde Mendoza, fueron recibidos en la nueva estación por las autoridades comunales y la Banda de Música, ésta acompañada el acto ejecutando sones que se mezclaban con la aclamación del pueblo que, alborozado se exaltaba ante el desacostumbrado ruido de la mole de hierro y el silbato que estremecía el aire, llegando a oídos de los más alejados pobladores. Entre los aplausos y vítores, las autoridades se dirigieron la Municipalidad donde los aguardaba el Jefe Político, don GUILLERMO AGUIRRE para brindarles una cálida recepción. Posteriormente el cuarteto verde interpretaba las más selectas piezas musicales, a las 17:30 llegaba el Ministro Emilio Civit.

CREACION DE LA MUNICIPALIDAD

El Gobernador de la Provincia, Dn. JOSE MIGUEL SEGURA terminaba a fines de 1.884 su mandato, fue que durante su gestión se elevó un proyecto a la Legislatura para crear la Municipalidad de San Rafael, hecho que se consumó en ese mismo año.
De 1.884 a 1.903 año éste último en que fue trasladada la cabecera departamental a la Colonia Francesa, la corporación comunal fue presidida sucesivamente por Federico Lucero, Deoclecio García, Carlos García, Carlos Segura Walrond, José Suárez, Bernardo Regueira, Francisco Arbet, Máximo González, Luis Andrebound, Arturo Blanco, Alberto Herrero y Guillermo Aguirre.
GUILLERMO AGUIRRE ocupaba el cargo de JEFE POLITICO y al mismo tiempo el de Presidente de la Municipalidad, al disponerse el traslado de la cabecera departamental, ejerciendo en consecuencia la primera Presidencia del Concejo Deliberante en el nuevo emplazamiento. La última sesión de la Comuna en la Villa ocurrió el 9 de Octubre de 1.903, presidió el acto Guillermo Aguirre, encontrándose presentes los concejales Iselín, Videla, Barrionuevo, Luna y Guevara. Allí se sancionó la siguiente Ordenanza:
ARTICULO 1°: Desde la fecha la Municipalidad de San Rafael y sus oficinas funcionaran en el Distrito declarado por Ley de la Provincia como Cabecera Departamental.
ARTICULO 2°: Autorizase al Señor Presidente para que en nombre de esta Municipalidad gestione ante el Poder Ejecutivo el local que ésta debe trasladar sus oficinas.
Adiós a la vieja Villa, el 4 de noviembre de 1.903 en el local de la Jefatura de la Policía de San Rafael, en la cual Mitre y San Martín se reúnen por primera vez los concejales en su nueva sede departamental. Don Guillermo Aguirre ocupaba el cargo de Jefe Político y al mismo tiempo la presidencia de la Comuna.