Ideal para aquellos viajeros que intentan alejarse del ritmo frenético y estresante de la vida de las grandes urbes. Una experiencia perfecta para quienes buscan recobrar el equilibrio.
Despertar en un lugar paradisíaco, comenzar el día disfrutando un desayuno casero recién hecho en un lugar cálido y reconfortante. Disfrutar de la amable compañía de los lugareños, quienes lo invitarán a participar de las tareas agrícolas del lugar, como la cosecha de frutas y verduras, los recorridos a caballo por las fincas mientras saborea el aire puro; preparar sus propios dulces orgánicos, deleitarse con los exquisitos vinos de la zona, acompañados por empanadas, locro, carne a la masa, el típico asado criollo y demás especialidades de la zona.
Todo esto es posible en nuestra tierras inmersas en la más absoluta paz y tranquilidad, aunque no del todo retiradas de la ciudad, lo que las hace de fácil acceso.
Un ambiente natural donde aprender sobre las labores del campo y estar en contacto con la Naturaleza, revalorizando las costumbres de lo hecho en casa los espera en San Rafael.